Biblioteca Baños de la Encina
Dos ojos tristes y una triste boca.
Como las lágrimas de este poema escrito, casi, con una sola palabra. Repetida en todas sus estrofas y que sirve para dibujar los rasgos de un rostro cualquiera. Porque la tristeza es común a todos los hombres, a todas las guerras y a todas las armas.